Virgen de Coromoto: patrona de Venezuela y su aparición en 1652

Basílica Santuario Nacional de Nuestra Señora de Coromoto en Guanare, estado Portuguesa, Venezuela

En un paraje selvático cerca de Guanare, capital del estado Portuguesa, un cacique de la tribu Cospes intentó ahuyentar a una aparición que lo perseguía. Extendió la mano para empujarla y la figura desapareció, dejándole un diminuto pergamino con la imagen de una mujer con un niño en brazos. Era el 8 de septiembre de 1652. Ese pequeño pergamino —de apenas 2,5 centímetros de alto por 2,2 de ancho— se convirtió en la reliquia más venerada de Venezuela. Y la mujer de la aparición, en la Virgen de Coromoto, patrona oficial del país desde 1942.

El contexto: los Cospes y la evangelización

Cuando Guanare fue fundada en 1591, los indígenas Cospes que habitaban la región huyeron hacia la selva al norte de la ciudad. Esa distancia complicaba la labor de evangelización que la Iglesia Católica había emprendido con los pueblos originarios.

Los Cospes vivían en la espesura, alejados del dominio español y de la doctrina cristiana. Hasta que, según la tradición, la Virgen fue a buscarlos.

La primera aparición

En 1652, el cacique de los Cospes —cuyo nombre era Coromoto— y su esposa atravesaban una corriente de agua cuando vieron a una mujer de extraordinaria belleza que se les apareció sobre la quebrada del río Tucupido. La mujer les habló en su propia lengua y les dijo: "Vayan a casa de los blancos y pídanles que les eche el agua en la cabeza para poder ir al cielo". Les estaba pidiendo que buscaran el bautismo.

Un español llamado Juan Sánchez, que pasaba por el lugar, escuchó el relato del cacique. Sánchez promovió la catequización de los Cospes. Varios miembros de la tribu aceptaron la doctrina y fueron bautizados.

Pero el cacique Coromoto se resistió. Echaba de menos la libertad de la selva, donde él era jefe y no tenía que obedecer a nadie. Decidió huir del campamento.

La segunda aparición y la reliquia

El 8 de septiembre de 1652, la Virgen se apareció por segunda vez. Esta vez fue en el bohío del cacique, ante Coromoto, su mujer, su cuñada Isabel y un hijo de esta. El cacique reaccionó con furia. Tomó una flecha con intención de atacar a la aparición. La Virgen se acercó. Coromoto intentó empujarla con la mano.

En ese instante, la figura desapareció. En la mano del cacique quedó un pequeño pergamino: una especie de estampita minúscula en la que se distingue la imagen de la Virgen María sentada con el Niño Jesús en brazos.

Según la tradición, tras el episodio, Coromoto fue mordido por una serpiente venenosa. Al borde de la muerte, pidió el bautismo. Lo recibió, se recuperó y dedicó el resto de su vida a predicar lo que había vivido.

La reliquia: un pergamino de cuatro siglos

El pergamino que supuestamente quedó en la mano del cacique ha sido objeto de veneración y estudio durante más de tres siglos. Se trata de una pieza diminuta —cabe en la palma de una mano— en la que los fieles distinguen la figura de la Virgen con el Niño. La reliquia ha sido examinada en diversas ocasiones sin que se haya determinado con certeza su composición o fabricación.

Durante siglos, la reliquia fue custodiada en la iglesia de Guanare. Hoy se conserva en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Coromoto, un templo monumental construido en las cercanías de Guanare, en el sitio donde la tradición ubica la segunda aparición.

Patrona oficial de Venezuela

El camino hacia el reconocimiento oficial fue largo:

  • En 1807, el presbítero José Vicente de Unda (futuro obispo de Mérida) terminó la construcción de la iglesia de Guanare, donde se custodiaba la reliquia.
  • En 1942, el Episcopado Venezolano proclamó a Nuestra Señora de Coromoto como patrona oficial de Venezuela.
  • El 7 de octubre de 1944, el papa Pío XII confirmó la declaración y constituyó a la Virgen de Coromoto como Celeste y Principal Patrona de Venezuela.
  • El 19 de noviembre de 1949, la imagen fue coronada canónicamente.
  • El 14 de mayo de 1949, la iglesia de Guanare fue elevada a Basílica Menor por Pío XII.
  • En 1996, el papa Juan Pablo II visitó Venezuela y se trasladó al santuario de Guanare, dándole proyección internacional a la devoción.

El Santuario Nacional

El Santuario Nacional de Nuestra Señora de Coromoto está ubicado a unos 25 kilómetros al sur de Guanare, en el municipio Guanare del estado Portuguesa. Es un templo de arquitectura moderna, diseñado por el arquitecto Erasmo Calvani, con una capacidad para miles de peregrinos.

El santuario fue construido en el lugar donde, según la tradición, ocurrió la segunda aparición. Cada año, miles de fieles peregrinan hasta Guanare, especialmente en torno al 8 de septiembre y al 11 de septiembre, fechas asociadas a la festividad de la Virgen.

Datos clave para recordar

  • La aparición ocurrió en 1652 ante el cacique Coromoto de la tribu Cospes, cerca de Guanare.
  • La reliquia es un pergamino de 2,5 x 2,2 centímetros con la imagen de la Virgen y el Niño.
  • Fue declarada patrona de Venezuela por el Episcopado en 1942 y confirmada por el papa Pío XII en 1944.
  • La iglesia de Guanare fue elevada a Basílica Menor en 1949.
  • El Santuario Nacional se ubica a 25 km de Guanare, en el sitio de la aparición.
  • El papa Juan Pablo II visitó el santuario en 1996.
  • La festividad principal se celebra entre el 8 y el 11 de septiembre.

Cómo se vive la devoción hoy

Guanare es conocida como la "capital espiritual de Venezuela". Cada septiembre, la ciudad se llena de peregrinos que llegan desde todos los estados del país, muchos a pie, cumpliendo promesas. Las festividades incluyen misas concelebradas, procesiones, rezos del rosario y actos culturales.

Fuera de Guanare, la Virgen de Coromoto es venerada en iglesias y capillas de todo el territorio venezolano. Su imagen aparece en hogares, vehículos, negocios y hospitales. Para millones de venezolanos —dentro y fuera del país—, la Coromoto es un punto de referencia espiritual que trasciende denominaciones y posturas políticas.

La devoción también ha cruzado fronteras. En ciudades con presencia venezolana significativa —Miami, Madrid, Santiago de Chile, Buenos Aires— se celebran misas y actos en honor a la Coromoto cada septiembre. Para los venezolanos en el exterior, la Virgen de Coromoto es un vínculo con el país que dejaron atrás. La historia de un cacique que rechazó una aparición y terminó con una estampita en la mano ha perdurado más de tres siglos. Sea cual sea la lectura que se haga de ese relato, lo que no se puede negar es su peso en la identidad venezolana. La Coromoto no pertenece a una corriente política ni a una región específica: pertenece a Venezuela entera. Si pasas por Guanare en septiembre, acércate al santuario. Lo que encontrarás allí no es solo un templo: es la fe de un país concentrada en un solo lugar.

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